Monday, October 9, 2017

El vaquero libertario y el endeudamiento del gobierno



Ricardo Valenzuela
Algo más que atraía la simpatía de la gente, no solo de Nuevo Mexico, sino ya de todo el país, eran las opiniones que Vallian emitía, como líder de los ganaderos, en cuanto a su preocupación por la forma en que el gasto del gobierno crecía sin control alguno y, por lo mismo, crecía igualmente el endeudamiento. En la última convención de ganaderos del todo el suroeste del país, lo había expresado con gran fuerza, tratando de que un grupo tan importante como el de ellos, tomara consciencia del potencial problema y de alguna forma se involucrara, haciendo frente de oposición cuando afirmaba: El gasto del gobierno está llegando a niveles que no solo no deben ser aceptables, sino que deben ser considerados sumamente peligrosos. Porque si continua a ese ritmo, el siguiente paso del gobierno va a consistir en endeudar el país hipotecándolo para  futuras generaciones, o simplemente cargarnos con impuestos que no permitirán la buena marcha de los negocios, y mucho menos la buena marcha de los ciudadanos y sus familias, y ya es hora de atar el gobierno con las cadenas de la Constitución, porque al momento que empecemos a ignorar esos sagrados límites, nacerá la tiranía.


Lo afirmó Thomas Jefferson con sabias palabras: “La verdadera teoría de la Constitución es la más sabia y la mejor. Pero cuando el gobierno se ate en Washington como el centro del poder, estará luego neutralizando y desarmando la vigilancia que debe haber de un rama gobierno hacia otra, y así se tornará tan opresivo como el gobierno del cual nos estamos separando”. ¿O es que estamos dispuestos a tolerar esto? ¿Un gobierno que para cubrir lo inmenso de su ineptitud y su avaricia, empiece a meter su mano en todas las esquinas y en todas las rendijas de nuestras actividades? ¿Un gobierno que al estarse ahogando por su irresponsable gasto y endeudamiento, se haga tan creativo para crear nuevas formas de robar a la sociedad el fruto de su trabajo? ¿Un gobierno que vea el éxito y la prosperidad como una indefensa presa para satisfacer su rapiña? 
Porque yo les digo algo amigos, si continuamos por esta ruta, nuestro país no a  sucumbir ante un poder extranjero, va sucumbir ante la irresponsabilidad de los políticos y la indiferencia de sus ciudadanos, cuando el endeudamiento nos lleve a darnos cuenta que los EU están condenados, y entonces será muy tarde. Vamos revisando la forma en que el gasto se ha venido comportando desde nuestro inicio como nación. Empecemos con el presidente Thomas Jefferson. Él y su Secretario del Tesoro Albert Gallatin, estaban horrorizados con el incremento de la deuda federal durante el anterior gobierno Federalista, y prometieron reducir la carga. Desde 1801 hasta 1809, lograron mantener el gasto federal en alrededor de $10 millones. Redujeron la deuda de $83 millones a $57 millones. El ataque de Jefferson y Gallatin a la deuda y sus presupuestos relativamente frugales, influyeron en la política federal por décadas. El presupuesto federal estuvo aproximadamente balanceado o en superávit, cada año desde 1800 hasta 1836, con la excepción de cinco años alrededor de la Guerra de 1812.
Las guerras siempre han sido desastrosas para los lograr presupuestos equilibrados y saludables para la economía, porque es cuando se dispara el gasto y la deuda, no para construir, sino para destruir. Pero antes de la década de 1830, legisladores responsables equilibraron las cuentas y restringieron el gasto durante largos períodos de paz. La regla Jefferson-Gallatin era sencilla: congelar el gasto total y utilizar el crecimiento natural del ingreso, para generar superávits y reducir con estos la deuda. Durante dos décadas, después de 1817, el gasto federal fue de alrededor de $20 millones. Conforme los ingresos crecieron al ritmo que crecía la economía, la gran deuda acumulada durante la Guerra de 1812, fue cancelada rápidamente. De hecho, la deuda fue completamente cancelada para 1835, en el gobierno del presidente Andrew Jackson, aunque empezó a crecer lentamente de nuevo después de que el abandonara la presidencia.
El gasto aumentó a fines de la década de 1830, después cayó a principios de la década de 1840, y de nuevo aumentó a fines de esta última década debido a la guerra entre México y EE.UU. El gasto cayó a principios de la década de 1850 y luego aumentó a fines de esta década. Así que hubo aumentos y reducciones en el gasto, pero hasta la década de 1860, en vísperas de la Guerra Civil, el gasto federal total era menos de 2 por ciento de la economía de EE.UU.  La Guerra Civil provocó que se disparara el gasto de alrededor de $70 millones, a más de $1 billón en 1865. Nuevamente, sin embargo, la guerra fue seguida de un largo período de saneamiento presupuestario, conforme el gasto federal se mantuvo constante y la deuda fue reducida, pero nunca a los niveles de antes de la guerra civil. El gasto estuvo relativamente estancado en alrededor de $300 millones por dos décadas, desde 1870 hasta 1890. Debemos de hacer notar que el país durante este siglo, se ha involucrado en destructivas guerras que han sido causa muy importante del aumento incontrolable del gasto y, sobretodo, del endeudamiento
Un líder en política fiscal ha sido el presidente Grover Cleveland, un Demócrata, el ocupo la presidencia durante un período en la década de 1880 y yo espero que repita otro en la década de 1890. Vetó muchas leyes de pensiones y repetidas veces se opuso a los esfuerzos de los Republicanos para expandir excesivamente los beneficios para los veteranos de la Guerra Civil. También es conocido que vetó una ley de subsidio para los agricultores tejanos luego de una sequía, argumentando que dicha ayuda debería venir de la caridad privada, no del gobierno federal. Este hombre, Cleveland, en mi opinión es el primer presidente libertario desde que el gran Andrew Jackson la ocupara. Si revisamos la Constitución, nos daremos cuenta que las limitadas funciones del gobierno, no incluyen la cantidad de intrusiones que estamos sufriendo y, más importante, las que futuras generaciones estarán sufriendo. En esas funciones enumeradas en la Constitución no se listan subsidios para la agricultura, rescates de negocios con problemas y muchas otras que están elevando los gastos a niveles no aceptables, en todos los niveles de la administración pública.
Yo pienso que la mejor forma de entender las fuerzas sociales trabajando en cualquier país, es investigando su historia fiscal, porque en sus políticas de gastos e impuestos nos enseñan algo que es importante entender, el cómo y por qué las gentes y las culturas durante los siglos han fracasado y han caído en una triste decadencia. Y si reflexionamos un poco sobre este campo, nos daremos cuenta que la tendencia de nuestro gobierno a cubrirnos de impuestos, no es otra cosa más que la semilla del ogro diabólico que estará devorando la moral y la fibra productiva de la sociedad Americana. Es tiempo de frenar esa tendencia del gobierno, y no permitir se hagan cambios en la constitución que le den ese destructivo poder para arrebatar al hombre el fruto de su trabajo. Es hora de negar al gobierno el derecho de entrometerse en nuestras vidas para investigar como ganamos y gastamos nuestro dinero, al mismo tiempo que intimidan millones de gentes para, a través de la intimidación, confiscación y prisión, convertirlos en obedientes y sumisos esclavos de sus impuestos. El futuro de nuestra libertad depende de nuestra victoria total sobre este monstruo de impuestos y gastos del estado.

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