Tuesday, July 4, 2017

El vaquero libertario y profeta XXII



 REFLEXIONES LIBERTARIAS
Ricardo Valenzuela
Antes que mi tío diera esa orden, el había hablado con Victoria y le preguntaba si se quería casar con ese maldito. Ella ya se había dado cuenta de la clase del tipejo y le respondía a mi tío que no. Cuando los vaqueros llegaron a Socorro buscando al ofensor, siguiendo la recomendación del cura del pueblo, como el cobarde que era, había ya abandonado el pueblo y nunca nadie volvió a saber nada de él. Mi hermana sufrió mucho y en uno de mis viajes a El Paso, ella dio a luz a un niño que la Perfeta describiera como hermoso y de ojos azules. Pero el hijo de puta de mi tío Florentino, de inmediato lo arrancaba de los brazos de su madre para darlo en adopción. Después yo supe lo había entregado a unos curas en un monasterio de Santa Fe. Mi hermana al enterarse se volvió loca, calló en una horrible depresión y poco después fallecía de tristeza. Yo ya había iniciado un esfuerzo sobrehumano para localizar el niño y recuperarlo, sin resultados. Victoria antes de morir, me hizo jurar que no descansaría hasta encontrar a su hijo para darle la posición que merecía, como uno más de los de Zamora.

El vaquero totalmente confundido pregunta ¿Por qué me platica esta historia tan triste jefe? No entiendo, estoy medio perdido. Don Julián detiene su caballo y le da una profunda mirada al vaquero y le dice: Lo que te voy a decir es algo que te va a afectar en muchos sentidos, por lo que te pido que antes de reaccionar, respires con profundidad, digieras la información que te voy a dar, y medites antes de cualquier reacción que puedas tener. Y como no hay otra forma de decirlo más que directo, te lo digo porque; el niño que arrancaron de los brazos de mi hermana y al que he buscado durante gran parte de mi vida, eres tú. Vallian se queda muy serio y sin expresión en el rostro revira. Pues ahora sí que me agarra como los venados que llegan a los aguajes todos atarantados de sed. No entiendo ¿Por qué dice que yo soy ese niño? Don Julián procede a explicarle todo lo que había hecho durante tantos años, hasta que contratara la firma de detectives Pinkerton, la investigación tan profesional que hicieran hasta localizarlo.

 
Vallian continuaba muy serio y sin expresión en el rostro. Habla muchacho que ahora yo soy el nervioso. Pues mire don Julián, en estos momentos me siento como estar flotando en una nube de confusiones. Lo primero que me gustaría, es tener la seguridad de que soy ese niño que usted ha buscado. Entiendo que usted, con toda la investigación que se hizo, esté totalmente convencido. Pero también quiero que me entienda a mí, esto me ha caído como un cubetaso de agua fría en medio de una nevada. Lo segundo que quiero que sepa, es que si realmente soy ese niño perdido, no abrigaré ningún sentimiento negativo contra nadie, pues entiendo que el único culpable fuera su tío, y es que al lado de mis padres adoptivos, tuve una buena vida. Lo sé, le revira el ranchero, las investigaciones nos permitieron saber que fueron gentes fuera de serie. Continúa Vallian, ahora, yo no sé qué es lo que usted pretenda hacer conmigo, pero lo que sea, primero necesito asimilar esto que me confunde, pues siento que he caído en un remolino que me zarandea de un lado a otro sin saber qué hacer. Usted imagínese jefe, después de tantos años con la identidad de un simple vaquero, me dicen que soy uno de los de Zamora. Es un bocado difícil de tragar.

De acuerdo mata sietes, nada mas que yo no tengo 28 años como tú, y no quiero perder el tiempo que me queda. Lo que yo pretendo, lo que yo quiero, es que ya formalmente te involucres como miembro de la familia, y también como uno de los herederos de Los Sicomoros. La familia es muy chica, soy yo, mis dos nietos, y ahora, espero con ansias que aceptes ese papel, de sumarte como miembro de mi familia. Porque en caso de no aceptar, a tu participación en los negocios de la familia, aun cuando tú la llegaras a rechazarla, de todos modos la tendrás, porque es lo justo y lo moral, además es cumplir el juramento que le hice a mi hermana, y ya tú sabrás que haces con tu patrimonio. Mi gran esperanza es que aceptes. Y mira hijo, yo ya estoy viejo y lo quiera o no, pronto deberé pasar la batuta a alguien. Mis nietos no tienen ningún interés en el manejo de todo esto. Y la única alternativa que me queda eres tú. Un miembro de la quinta generación de los de Zamora.      

Durante el resto de la cabalgata platicaron de los detalles de la búsqueda y un poco más de la historia del vaquero. De repente don Julián pregunta ¿Por qué ocultaste que habías asistido a West Point? Eso es algo que te debería de hacer sentir orgulloso. Responde Vallian, el no haberme graduado por el estallido de la guerra civil, me hizo sentir no merecía tal etiqueta. Ahora, yo no lo he ocultado, lo que no he hecho, es andarlo diciendo a los cuatro vientos. Mi paso por West Point fue lo que me abrió las puertas para formar parte de los Rangers de Texas. Pero me dicen eres experto inclusive en artes marciales ¿Dónde las aprendiste? Cuando se cerraba West Point por el estallido de la guerra, yo había hecho una buena amistad con un cadete japonés, hijo de uno de los altos mandos militares de su país. Me invitó a ir a Japón con él, para tomar cursos en una gran academia militar de ese país. Estuve dos años en Japón, y fue ahí que aprendí todas sus artes marciales, y algo de su filosofía, pues mi amigo y yo, estuvimos en uno de los monasterios en donde se preparan  los samuráis.

Platícame de Japón, pide don Julián. Responde Vallian. Es un país bello y maravilloso. Pero yo encontré un Japón resentido con EU por las acciones del Comodoro Perry quien, por instrucciones del presidente Fillmore, llegaba a los puertos Japoneses para, a punta de cañón, abrir el país nipón al comercio mundial y terminar más de 200 años de insolación y proteccionismo, forzando inclusive la caída del shogun Tokugawa. En esos momentos algunas naciones europeas como Inglaterra, Francia, Portugal, estaban arribando al oriente para apoderarse de sus recursos naturales, y ya había descontento de los líderes asiáticos. El vivir dos años en Japón, me enseño a apreciar lo que habían hecho los padres fundadores de EU. Japón, a diferencia de nuestro país, es un Imperio manejado por el shogun apoyado en una voraz burocracia, en una alianza feudal con los samuráis y los daimios locales. La sociedad civil está muy oprimida y programada para ser sumisa. El confusísimo se desarrolló en las elites y esto ha creado un secularismo que ha protegido a Japón de reformas promovidas por la religión, como ha sido el caso en algunos países de Europa. Es un país étnicamente puro, por eso no han tenido luchas internas como sucede en muchos otras partes del mundo. Yo creo que Japón es un país que a futuro, cuando no tenga acceso a las materias primas que necesita, se convertirá en un ente agresor y bélico.

Don Julián había conseguido rescatar a Vallian del tumulto de confusiones y sorpresas, y ahora le dice. Nos desviamos de la plática principal y creo es importante dejar un campo fértil para que tu pienses y, en su momento, me digas que es lo que has decidido. No te quiero presionar hijo, pero repito que yo ya estoy cansado y necesito ayuda. Mis nietos durante mucho tiempo han sabido de tu existencia, pues la historia trágica de mi hermana Victoria, es bien conocida por mucha gente. Ellos siempre han sabido del juramento que le hice a mi hermana, y sabían que yo no iba a descansar hasta encontrarte, y si lo hacía, tú serias parte de los herederos. Los planes de Lorenzo han sido siempre trabajar en esa firma de abogados corporativos, para después involucrarse en el manejo del banco que él pretende sea un banco internacional. Mi nieta Isabel, es una dulzura de muchacha y ella lo único que tiene claro, es que no va a pasar el resto de su vida en un rancho.

Vallian asiste con la cabeza como diciendo, no entiendo nada de lo que pasa. Se dirige a don Julián y le dice ¿sabe una cosa jefe? Mi madre antes de morir me dijo que yo había sido adoptado, casi pidiéndome perdón. Yo la abrace y le dije; usted es mi madre y yo no podría haber tenido una mejor. Pero en estos momentos me siento mal al pensar que mi madre biológica, su hermana, no tuvo siquiera la oportunidad de conocerme. Don Julián previendo que la cabalgata fuera más larga de lo planeado, había encargado que les pusieran algo de comer en las alforjas de las sillas. Comieron y platicaron a la orilla de una de las muchas cañadas que atravesaban el rancho. Pero ya el sol iniciaba su proceso para desaparecer en el horizonte, y el ranchero dice; Vámonos al rancho mijo, que ya se nos hace de noche.     

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