Monday, May 8, 2017

La realidad oculta: el poder de los bancos centrales

La realidad oculta: el poder de los bancos centrales

Daniel Di Martino considera que la capacidad de los gobiernos de controlar un sector que fue privado hasta hace poco menos de un siglo, la emisión de dinero, es la raíz de las crisis económicas mundiales.
A fines de 2016, la Reserva Federal decidió subir los tipos de interés interbancario, y el Banco Central Europeo y el Banco de Japón decidieron mantener su programa de compra de bonos y de expansión cuantitativa, es poco claro para muchos el significado o consecuencias de dichas medidas. El uso deliberado de lenguaje abstracto y la falta de transparencia de los gobiernos en este tema es producto de los beneficios que le trae a estos la capacidad de controlar un sector que fue privado hasta hace no tantas décadas en muchas naciones, pero del cual los ciudadanos conocen poco. El hecho que el sistema monetario sea controlado por los gobiernos en vez de estar en manos privadas es la raíz de las crisis económicas mundiales de las que hemos sido víctimas.



La historia del sistema monetario pasa por saber que el comercio existe desde que aparecieron los humanos, y el dinero al igual que otros medios de pago e intercambio surgieron para facilitarlo. La teoría más extendida es que la primera forma de comercio fue el trueque, en el que se cambiaban unos productos por otros de valor similar. Pero el trueque tenía problemas prácticos; cambiar vacas por trigo inevitablemente es complicado si no hay suficiente trigo como el valor de una vaca, porque era imposible dividir al animal y mantenerlo vivo. Para superar este problema, civilizaciones antiguas empezaron a utilizar medios de pago, entre ellos, piedras, trigo, tabaco, y finalmente el oro y la plata por su gran valor y facilidad de fundir y moldear en distintos pesos y purezas. Para fines del siglo XVIII, el oro y la plata se convirtieron en el medio de pago predominante, siendo las monedas de dichos materiales, marcadas por su peso y pureza, utilizadas para pagar. Más adelante, se hizo más práctico reemplazar las monedas de metales preciosos por certificados de papel (billetes) que validaban esa cantidad de metal en el banco, ya que era menos pesado llevar papeles que monedas de oro y plata en bolsas. Sin embargo, esta conversión dio paso a que los gobiernos nacionalizaran las reservas de oro que ya no estaban en manos de la gente en forma de monedas, y establecieran el patrón oro, donde el oro era del estado y el valor de cada moneda era determinado por la relación entre la cantidad de masa monetaria y de oro. Con la entrada del siglo XX, los estados se expandieron aún más como consecuencia de las Guerras Mundiales y la Gran Depresión; estos redujeron el valor de sus monedas al vender el oro para financiar su gasto o crear más masa monetaria con el mismo objetivo, lo que culminó con la eliminación del patrón oro en EE.UU. en 1971 y la creación de dinero fiduciario sin ningún valor real por todo el mundo.
Sí se le pregunta a cualquier venezolano ¿qué le da valor al Bolívar?, hay dos respuestas posibles; que no tiene valor, lo cual es cierto; o que son las reservas de oro en el Banco Central de Venezuela (BCV) las que le dan respaldo. Sin embargo, es una idea errónea que las reservas de oro dan valor al Bolívar. Las reservas sirven como mecanismo de estabilización del tipo de cambio, porque al vender el oro, el BCV vende dólares y retira bolívares del mercado, pudiendo así revalorizar el bolívar; por el contrario, si el Banco Central compra oro o dólares, lo hace imprimiendo bolívares, depreciando el valor del bolívar.
Por otra parte, los Bancos Centrales son un mecanismo de control de precio porque fijan el tipo de interés interbancario (lo que pueden cobrarse los bancos entre sí por prestamos), si este tipo lo aumentan, los bancos se prestan menos porque es más caro, disminuyendo la inflación, y aumentando el valor de la moneda; el proceso es el contrario si se bajan los tipos de interés interbancario. Desde la Gran Recesión, los bancos centrales inventaron otro mecanismo para inflar la moneda al no poder bajar el interés interbancario a menos del 0%; esta política es la expansión cuantitativa, y significa imprimir moneda para comprar deuda y bonos al gobierno de su nación, prácticamente cobrar y darte el vuelto en un círculo inflacionario y de endeudamiento que no tiene fin, y que llevo a la quiebra a Alemania en los años 20, y al estancamiento a Japón desde los 90.
La triste realidad es que todo el planeta está hoy subyugado bajo los controles de bancos centrales, que fueron creados para confiscar las riquezas de la población y darles la habilidad a los gobiernos de depreciar la moneda y aumentar el gasto con ese impuesto oculto que significa la inflación. Alrededor del mundo, la evidencia es extensa que desde que se crearon los bancos centrales la inflación aumentó considerablemente, y desde que se erradico el patrón oro, el promedio de inflación y su volatilidad volvieron a aumentar. Si el mundo, y en especial nuestro país, han de librarse de los gobiernos que son inservibles, corruptos, y que trabajan por los intereses de los gobernantes y no de los gobernados, entonces los gobiernos han de tener el menor poder posible. Para lograr la reducción del poder gubernamental la privatización de la banca central es necesaria, y significa permitir a los bancos privados emitir monedas en base a reservas de oro, otras monedas, o cualquier recurso natural o servicio; esto permitiría a los venezolanos usar la moneda que deseen, dólares, euros, o certificados de moneda del Banco Mercantil o Banesco. Si alguna moneda es manejada indiscriminadamente por un banco, nosotros no estaríamos sin defensa como lo estamos ahora con el bolívar, porque podríamos rápidamente cambiar dicha moneda por la de otro banco u otro país. La única solución al abuso de poder de los gobernantes es dejarlos con el menor poder posible, hacerlo pasa por darle poder sobre sus bienes a quienes saben utilizarlos mejor, nosotros mismos.

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