Monday, May 1, 2017

Échenme a Trump pa la Negociación



REFLEXIONES LIBERTARIAS
Ricardo Valenzuela
Image result for war of us and mexico
Las relaciones entre Mexico y EU, desde su nacimiento han sido no solo complicadas, en algunos pasajes de la historia se pudieran describir como trágicas cuando Mexico, ante las agresiones de Polk y las traiciones de Santana, perdiera la mitad de su territorio para iniciar esa relación de vecinos enemigos que perdurara durante muchos años. A partir de esos momentos nuestras diferencias culturales, ideológicas, religiosas, nos alejarían cada día más, especialmente cuando en ese cuadro emergieran las dos economías tan distantes.


EU y su afinado liberalismo económico avanzaban mientras que Mexico era sepultado por el estatismo; la distancia entre ambos crecía y nuestras diferencias se hacían más profundas. Durante la revolución mexicana se agravarían aun mas por las diferentes interferencias de EU, entre las cuales tal vez la más grave fuera, operado por su embajador Henry Lane Wilson, un fuerte apoyo al movimiento encabezado por el sobrino de Porfirio Díaz, Félix Díaz, para derrocar a Madero. El evento provocaba el cobarde asesinato del presidente y el arribo Victoriano Huerta a la presidencia

El triunfo de los rebeldes y la promulgación de la constitución de 1917, de corte socialista, alejaban aun mas a los dos países del espacio requerido para lograr mejores relaciones. Durante casi todo el siglo 20, EU progresaba de forma acelerada mientras Mexico se sumergía en las borrascosas aguas del estatismo y las recetas socialistas de la CEPAL. Pero, habría de llegar la hora de pagar por nuestros errores. Después de las administraciones de Echeverría y López Portillo, Mexico finalmente pendía ante el infierno que acompañaba a la madre de todas las crisis económicas. En septiembre de 1982, el Secretario de Hacienda, Silva Herzog, arribaba a Washington para informar de la quiebra del país y solicitando ayuda.

Era hora de cambiar de hábitos. En Diciembre de 1982, Miguel de la Madrid tomaba posesión como presidente para iniciar un sexenio en el cual los problemas arreciaban. Arribaba entonces a la presidencia un hombre de una generación diferente a los revolucionarios, Carlos Salinas de Gortari. El novato presidente llegaba rodeado de un grupo de jóvenes economistas para ocupar las posiciones claves de su gobierno y, en especial, un mapa de navegación cortesía de la prestigiada firma Polyconomics, que elaborara el documento, “Mexico 2000”. Un “How to do it” para el equipo de lujo que debía acompañar al presidente en esta jornada.

El documento era muy completo y tocaba todas las partes de ese enfermo llamado México. Al hablar de la pobreza generalizada, señalaba que, para lograr una mejor distribución del ingreso acompañada de crecimiento económico, deberíamos reducir agresivamente las tarifas al comercio internacional, algo que para la vieja guardia política era sacrilegio, por lo que argumentaran, primero libertad y después ya veremos. Muchos pensamos que esperar la reacción de un pueblo en donde no habían permitido se estructurara una robusta sociedad civil, era una estrategia equivocada. Al igual que los EU, consideramos que un acuerdo de libre comercio forzaría los cambios que Mexico urgentemente necesitaba. El esquema de libertad comercial, activando los mercados libres, debía provocar una transformación de la economía y del país como un todo. Nos equivocamos.

La semana pasada fui invitado a un evento en mi ciudad natal de Hermosillo, Sonora, para hablar de agricultura. Tomaba la palestra el único expositor mexicano y, abandonando el tema de la convocatoria, inicia una larga perorata que incluía política internacional, economía mundial, conflictos militares, Obama, Trump etc, totalmente fuera de contexto, para luego iniciar lo que pretendía ser una cátedra, con dedicatoria a Trump, de cómo se debía renegociar el TLC incluyendo mecanismos para lograr un “comercio justo”, la protección del medio ambiente y los derechos de los trabajadores, afirmando él era parte de los negociadores y México estaba listo y afilado para ir al encuentro de Trump.

Al principio me resistía a participar, pero finalmente pedí la palabra y le digo: El objetivo más importante del TLC, era no solo liberar el comercio, sino provocar un profundo cambio en el país abandonando los viejos esquemas que lo postraban en el subdesarrollo. Pero, quien hubiera imaginado que el día que iniciaba la operación del TLC, en México explotaría una guerrilla; tres meses después Colosio sería asesinado; siete meses después el Secretario General del PRI sería también asesinado; a fines del año el peso sufriría una devaluación superior al 100%; Salinas saldría del país como apestado. Todo ello parte de un macabro plan para destruir las reformas de Salinas, y se identificaran como diabólicas.

Entonces pregunto ¿tú crees que si el congreso de EU tuviera una ventana al futuro, el TLC hubiera sido aprobado? El argumento de Clinton al presentar el proyecto ante el congreso, era el caudal de reformas pro mercado que Salinas había implementado con las que Mexico se dirigía a puerto seguro. Pero a 24 años de distancia ¿Se ha logrado ese urgente cambio? Porque en 1987, al inicio de esta jornada, el economista de Harvard Lawrence Harrison, lo afirmaba ante de la Madrid y Salinas. “Si Mexico no reforma todo lo señalado, nunca podrá existir una relación justa y de iguales entre nuestros países”.

Continúo: Hablas de “comercio justo defendido con ajustes”. Siendo el comercio una relación voluntaria entre dos partes, sin la coerción del gobierno, en la cual ambas se benefician, todas se deberían de calificar justas. Comercio justo con la intervención de la burocracia, no es libre, es comercio manipulado. El verdadero libre comercio no requiere ni siquiera de tratados, debe ser unilateral y libre. Fue lo que rescató a Inglaterra del mercantilismo para impulsarla a la grandeza.
Hablas luego de la inclusión de temas ambientales y laborales que nada tienen que ver con libre comercio. Son solo las oportunidades que aprovechan los estatistas y revoltosos para percudir el agua haciendo del comercio todo, menos libre.

Mexico no debería de asumir una actitud de soberbia ni hacerse el ofendido, pues no hemos hecho la tarea que se ordenara. A 24 años de distancia, México no ha cambiado en lo fundamental y muchos problemas, inclusive, se han agravado. El PIB de México continúa siendo el 5% del de los EU; en el índice de libertad económica ocupamos el lugar #63; en el de libertad comercial #68, cuando EU y Canadá están entre los primeros 10; la pobreza se ha incrementado; la economía continúa su comportamiento raquítico; la corrupción se ha filtrado a todos los rincones del país; los pobres que producimos siguen invadiendo los EU en busca de una vida digna.

Si Mexico quisiera hacer historia, debería declarar libre comercio unilateral, siguiendo el consejo de Richard Cobden, padre del libre comercio moderno e inspiración de los padres fundadores de EU. Y finalmente, desmontar las bayonetas apuntadas hacia un enemigo, producto de un masoquismo imaginario.

Me responde el expositor; “Yo no fui a Harvard”.   

No comments:

Post a Comment