Wednesday, April 19, 2017

¿Se rendirá Trump a los neocons en Siria?

Donald Trump ganó la presidencia gracias en gran parte a que el público estadounidense estaba cansado de los últimos 16 años de guerras continuas y de desastrosas intervenciones extranjeras. Cuando dijo: “Creo que llevarse bien con Rusia es algo bueno”, los estadounidenses compararon eso con la promesa de Hillary de mayores confrontaciones y un enfrentamiento nuclear y votaron por Trump. Cuando Trump preguntó que qué tiene de malo que Assad y Putin luchen contra el ISIS en Siria y prometió poner fin a la estúpida política de armar a los “rebeldes” porque “no sabemos quiénes son”, EEUU pensó que la política de “cambio de régimen” que la Izquierda lleva aplicando durante cinco años y que ha dejado a Siria en ruinas estaba llegando a su fin y votaron a Trump.
 
Los neocons se quejaron al pensar que Trump renunciaría a “reconstruir” Oriente Medio, una de sus principales prioridades, al menos desde que en 1996 el Proyecto para un Nuevo Siglo Estadounidense publicó un estudio que exigía exactamente la misma clase de política de cambio de régimen que EE.UU. finalmente persiguió.Hillary prometió “zonas de exclusión aérea” para Siria, lo que probablemente llevaría a un enfrentamiento armado con Rusia. Trump prometió lo contrario y ganó. Entonces ocurrió lo previsible. A los pocos minutos de que se anunciase que Trump ganó a Hillary, los espeluznantes feeds neocons de Twitter se detuvieron bruscamente, dieron un giro y comenzaron a susurrar palabras dulces al oído de Trump. “¡Ah, señor Trump, necesitará los consejos de los expertos!” arrullaban suavemente “Tendrá que escuchar a gente muy seria, no sea un patán, escuche a los expertos”. Etcétera.
Ahora parece que los neoconservadores pueden haber engañado a Trump con éxito sobre Siria. Justo cuando el ejército sirio con la ayuda de Rusia estaba expulsando al último de los rebeldes de al-Qaeda de Aleppo oriental y los residentes comenzaron a regresar a los hogares que habían abandonado, Trump subió al escenario para comentar que era “muy triste” lo que estaba sucediendo en Siria. Luego se marcó un Hillary, diciéndole a la multitud: “Construiremos y ayudaremos a construir zonas seguras en Siria, para que la gente tenga una oportunidad”.
Este cambio de narrativa tiene huellas dactilares neocon por todas partes. Los medios de comunicación – también conocidos como las fábricas de “noticias falsas” – han estado dando información incorrecta  sobre la derrota de las fuerzas del este de Alepo, que hasta el gobierno estadounidense admite que es el Frente Nusra de Al Qaeda. En su falso relato la derrota de al-Qaeda es algo terrible y las trágicas muertes de los que viven en el este de Alepo no se deben a que fueron retenidos como rehenes por Al Qaeda durante cuatro años sino que fue culpa del gobierno que los liberó del cautiverio.
Los principales medios de comunicación no tienen reporteros en la tierra del este de Alepo. Confían en varias ONG financiadas por el gobierno de los Estados Unidos, como los “Cascos Blancos”, que obedientemente repiten la propaganda de los que les pagan. Los periodistas independientes de la zona que están entrevistando a la gente que regresa a sus hogares en el este de Alepo están viendo e informando lo contrario de lo que vemos en los medios de comunicación estadounidenses. Por supuesto, en el retorcido mundo de los medios modernos, las fuentes creíbles que entrevistan a la gente en el lugar y en directo deben ser ignoradas. No encajan con la narrativa.
Cuando Donald Trump dice que Estados Unidos construirá “zonas seguras” en Siria, ¿qué quiere decir? ¿Lo sabe él? ¿Se refiere a zonas seguras para proteger a la gente del ISIS, al-Qaeda y otros grupos terroristas? Esas “zonas seguras” ya están siendo construidas por el ejército sirio con la ayuda de los aliados. Simplemente pregunte a la gente que regresa a sus casas en Alepo. La mejor manera de ayudar sería que Estados Unidos se mantuviera lejos. Después de todo, Estados Unidos está actualmente operando ilegalmente dentro de Siria según la ley estadounidense y el derecho internacional.
¿O se refiere a “zonas seguras” para proteger a los diversos grupos terroristas y que no sean desviados por las fuerzas gubernamentales sirias? Ese es el plan neoconservador, el plan de Hillary, el plan “intervencionista humanitario con balas”. ¿Es ese el plan de Trump?
Los neoconservadores están ocupados envolviendo sus viejos planes de cambio de régimen para Siria en un nuevo papel de embalaje. En el blog “War on the Rocks” uno de los “expertos” esboza una “ruta sensible para la política de Siria de Trump“, que incluso tras un examen superficial es esencialmente idéntica a la política perseguida y fracasada en los últimos cinco años. En su centro está el cambio de régimen para Siria, tal como pidió Obama en 2011.
He aquí un verdadero “camino sensato para la política de Siria de Trump”: que las tropas estadounidenses regresen a casa, no más armas, no más cambio de régimen. En realidad las propias palabras de Trump serían un camino sensato para la política de Siria:
Vamos a seguir una nueva política exterior que finalmente aprenda de los errores del pasado. Dejaremos de intentar derribar regímenes y derrocar gobiernos.
Pero los neoconservadores no se rendirán tan fácilmente, como vemos hoy en la adopción de Trump de vocabulario neocon. Sr. Presidente electo: si se acuesta con perros se despertará con pulgas … o peor.

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