Thursday, March 16, 2017

La telaraña de la economía mundial (Tercera parte)



REFLEXIONES LIBERTARIAS
Ricardo Valenzuela Torres
Image result for FED CARTOONS
ANDREW JACKSON

Andrew Jackson fue el primer presidente originario de la región oeste de las Apalachians. Era un hombre muy especial para sus tiempos, era un soldado de recio carácter y lejos de ser refinado, era explosivo y portaba un lenguaje de arriero, un hombre que fuera electo sin el apoyo ni reconocimiento de alguna organización política. Cuando fue reelecto, en Julio de 1832, de inmediato vetaba la renovación del permiso para el Banco de los EU, declarando la guerra a los Rothschild.

El congreso de los EU había votado aprobar la renovación de dicha concesión, pero fue entonces cuando el presidente la vetara. El argumento para el veto daba un interesante mensaje: “No son los ciudadanos de nuestro país los beneficiados si este proceso se aprueba. Más de ocho millones de acciones de este banco son propiedad de extranjeros. No hay un peligro más grande para nuestra libertad e independencia, que un banco cuya naturaleza se ha construido con tan poca raíz y compromiso con nuestra nación”.
 
Controlando nuestra moneda, recibiendo nuestro dinero público, encadenando a nuestros ciudadanos a una dependencia, sería un peligro más grande que el poder militar del más poderoso de los enemigos. Si este proyecto se conjugara con el principio del gobierno de protección para todos, en lo alto y en lo bajo de la pirámide social, y fuera como el cielo cuando envía su lluvia para que todos nos mojemos, sería un gran beneficio. Pero en el acto que se me presenta solo veo un inmenso abandono de esos principios de justicia”.

Al año siguiente declaraba frente a los banqueros internacionales lo siguiente:  

“Ustedes no son más que un reducto de víboras. Pero yo voy sacarlos de su madriguera, y por la gracia de Dios afirmo que serán expulsados de mi tierra. Si la gente entendiera el nivel de injusticia que desparraman ustedes, los señores del dinero y su sistema bancario, al instante estallaría una sangrienta revolución”.

Meses después habría un fallido intento contra la vida del presidente. Fue entonces cuando le afirmara a su Vicepresidente, Martin Van Buren: “El poder del dinero, señor Van Buren, está tratando de matarme”.

JAMES GARFIELD

James Garfield, el presidente #20 del país, antes de llegar a la Casa Blanca había sido presidente del Comité de Apropiaciones del senado, y era conocido como experto en asuntos financieros y fiscales. De inmediato nombraría a un recaudador para las aduanas de Nueva York, que no se formaba en las filas del establishment. Después del nombramiento, los senadores por ese estado, Roscoe Conklin y Thomas Platt, renunciaban a sus asientos en señal de protesta. El presidente Garfield días después, retando a los senadores y su relación con los Rothschild afirmaba: “Quien controla la oferta de moneda, controla todos los negocios de la sociedad, cuando ustedes se den cuenta que todo el sistema está bajo en control de unos cuantos hombres poderosos en las alturas de la pirámide social, entenderán como se originan los periodos de inflación y depresión y, sobre todo, a quien benefician”.

Garfield había sido siempre un gran promotor de monedas respaldadas con oro y plata. Igualmente había sido un abanderado del libre comercio y arremetía contra los proteccionistas, lo que de nuevo lo enfrentaba al Establishment. Siendo presidente del Comité de Bancos, le había tocado investigar el fraude conocido como Black Friday—pánico del oro. El siempre culpó al dólar Fiat sin respaldo utilizado para especular.

Pero solo unos meses de ser elegido, en 1881 fue victimado en una estación del tren en Nueva Jersey.  

El Banco Central Moderno

Después de todos los intentos fallidos para establecer el banco central, al inicio del siglo 20 se revivían esos esfuerzos. El panorama giraba a favor de los herederos de ese movimiento cuando, en 1912, arroparan con su infinito capital la candidatura a la presidencia del súper progresista Woodrow Wilson, representando al partido demócrata, y era elegido. En esos momentos, lo que fuera el partido libertario de Jefferson, iniciaba una grave transformación que lo llevara a convertirse en lo que representa hoy día, estatismo sazonado con socialismo.

Aprovechando la crisis financiera de 1907, demandaban reformas en el sistema financiero. Al año siguiente, el congreso aprobaba la ley Aldrich-Vreeland, para establecer la Comisión Nacional Monetaria que estudiaría el problema, para luego ofrecer soluciones. Ellos ya identificaban las causas de todas las crisis financieras a la ausencia de un Banco Central, que ya en Europa operaban muy de la mano de los Rothschild.

A la cabeza del nuevo organismo estaría el senador, Nelson Aldrich, socio importante de JP Morgan y consuegro de John Rockefeller. En un nublado día de Noviembre 1910, el Senador Aldrich arribaba a la estación de tren en New Jersey, para abordar su vagón privado. Minutos después arribaba un singular grupo de hombres portando tremendas escopetas puesto que, según ellos, iniciaban un viaje de cacería de patos. Los participantes en esa “cacería” eran: Frank Vanderlip que representaba a los Rockefellers, Henry Davison representando al Morgan Bank, Paul Worburg representando los intereses de los Rothschild, Abraham Piatt quien fungía como Secretario del Tesoro.

La realidad es que todos ellos se dirigían a la famosa Jekyll Island, en donde se efectuaría una reunión secreta para establecer el esquema de un banco central. Ahí mismo los cazadores se disponían a formar un verdadero cartel bancario con el propósito de maximizar ganancias, minimizar pérdidas, detener la entrada de nuevos bancos al mercado y, en algunos casos, eliminar la competencia. Estos caballeros estuvieron en la isla durante 10 días y regresaban con un esquema bien estructurado.

Sin embargo, les tomaría dos años más el afinar los detalles del proyecto. El 23 de  Diciembre de 1913, un incompleto congreso por vacaciones de Navidad, aprueba la creación del nuevo banco central; El Fondo de la Reserva Federal. El presidente Wilson firma la aprobación, en algo que después confesaba, se arrepentiría. Los estadounidenses, junto con el candado del nuevo banco, recibían otros dos regalos; el anticonstitucional Impuesto Sobre la Renta, y la entrada de EU a la primera guerra mundial. 

En los años 70 y 80, el congresista Larry McDonald inicio un agresivo esfuerzo para desenmascarar los activos secretos y las intenciones de los intereses monetarios internacionales. Pero ese esfuerzo terminaba el 31 de Agosto de 1983, cuando trágicamente falleciera en el derribo del avión de Corea Airlines, que supuestamente había invadido el espacio soviético.

En los años 90, el senador John Heinz y el ex senador John Tower, que habían servido en el poderoso Comité de Finanzas del senado, encabezaban un esfuerzo para eliminar el FED y al poderoso East Establishment. Sin embargo, en Abril 4 de 1991, el senador Heinz fallecía en un accidente aéreo cerca de Filadelfia. Al día siguiente, 5 de Abril de 1991, el ex senador Tower igualmente fallecía en otro accidente aéreo.

El Fed finalmente navegaba en aguas tranquilas.

No comments:

Post a Comment