Monday, January 23, 2017

¿Y si poco o nada se concretare de las amenazas de Donald Trump?

Tal cual

Ángel Verdugo 
 
Hay razones diferentes y prácticas para dudar de las amenazas y propuestas de Trump de las cuales, algunas rayan en la insania.
A medida que se acerca la fecha fatídica del 20 de enero de este año, el temor de lo que nos espera con la Presidencia Trump parece dispararse exponencialmente. La paridad peso–dólar rebasa ya los $22.00, y los augurios negativos cobran visos de certidumbre tal, que lo que nos queda, dicen algunos, es prepararnos para el Día el Juicio.
No comparto esa visión apocalíptica; lo digo con la consciencia de ser catalogado de ingenuo o se me endilgue (Endilgar: Encajar, endosar a alguien algo desagradable o impertinente) algún otro adjetivo que rayaría en la ofensa. Trataré de explicarme.



Dejo de lado todo argumento que tenga que ver con que uno es el candidato y otro el gobernante: lo que él primero dijo fue para ganar votos, mientras que lo que hará el segundo nada tendría que ver con lo que dijo el primero. Al margen de esta afirmación, pienso que hay razones diferentes, prácticas y concretas para dudar de las amenazas y propuestas de aquél de las cuales, algunas rayan en la insania.
Si bien nuestro país no tiene la fuerza en la escena geopolítica para apanterársele a Trump y rechazar sus dichos y amenazas, hay otros países que sí: Alemania con la señora Merkel, y la República Popular China, ésta con un claro rechazo y el compromiso de responder de inmediato a cualquier medida que considerare dañina y vejatoria.
No serán esos dos, los únicos que con firmeza rechazarán las amenazas de Trump; pienso que, a medida que los acontecimientos fueren presentándose, otros países se les unirían en el rechazo y condena, al ya para ese entonces Presidente de Estados Unidos.
Las condiciones actuales en la escena internacional, no son las que hace quince o veinte años tenían a Estados Unidos en un lugar de privilegio, tanto en poder militar como influencia en los asuntos mundiales. Hoy, la presencia que ha cobrado Rusia y la fuerza de la República Popular China, no son factores que un gobernante y su gobierno podrían menospreciar, o atropellar impunemente.
Las fuerzas que se opondrían a Donald Trump —ya Presidente de Estados Unidos—, no son en modo alguno debiluchas; su poder y fuerza, más allá de lo militar, también está en lo económico. Asimismo, la presencia y fuerza de Estados Unidos en el seno de las organizaciones multilaterales no es hoy de la magnitud que pondría a temblar al resto de los miembros de cada una de ellas.
Por el contrario, afirmaría que la parte débil sería Estados Unidos y la fuerte, en la medida que Trump intentare imponer sus condiciones de manera unilateral, el resto de los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, por ejemplo.
¿Por qué no preguntarnos entonces, qué pasaría si Trump no pudiere concretar una muy buena parte de sus amenazas y propuestas descabelladas? ¿Seguiría todo igual, tal cual estaba el mundo antes de la llegada de Trump a la Presidencia de Estados Unidos?
No pensaría que ése fuere el escenario; por el contrario, Estados Unidos saldría debilitado frente a nuevas alianzas y bloques cuyo objetivo, casi único, sería frenar a Estados Unidos, tanto en lo político–militar como en lo económico.
En este panorama, ¿para dónde voltearíamos en busca de apoyo para enfrentar las presiones de Estados Unidos? ¿Qué nos esperaría si Trump no cumpliere sus amenazas, además de no concretar sus locuras?
A todo esto, ¿qué opinan Osorio y Beltrones, Zavala y Anaya, y Rodríguez, Castañeda y Ferriz? Si quieren la Presidencia, ¿por qué no nos dicen qué piensan del tema?

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