Friday, January 20, 2017

La constitución se hizo para protegernos de los gobiernos

La constitución se hizo para protegernos de los gobiernos

Víctor Pavón explica que en Paraguay, como en otros lugares, la constitución ha surgido para limitar el poder del gobierno.
Mientras persiste el avance del proyecto reeleccionario presidencial, sus promotores directos al igual que los congresistas y jueces bien harían en recordar a uno de los más grandes autores clásicos y defensor de la República Romana, Marco Tulio Cicerón cuando dijo: “No nos es permitido alterar esta ley, y tampoco es permitido tratar de derogar ninguna parte de ella. Ni el Senado ni el pueblo pueden liberarnos de sus obligaciones y no necesitamos buscar alguien que nos la pueda interpretar, fuera de nosotros mismos”.



El verdadero sentido y propósito de la corriente filosófica constitucionalista en la historia de las naciones, pese a sus reiterados ataques, consiste en proteger al hombre libre y ciudadano del permanente acecho de los gobiernos. Este y no otro es el precioso legado del constitucionalismo liberal que encuentra su piedra angular en Grecia, Atenas, y por el cual se estableció que las libertades de los individuos deben ser respaldadas en todo momento, y no solo contra los criminales comunes, sino sobre todo contra aquellos que accediendo a los gobiernos pretendan convertirse en delincuentes.
El constitucionalismo emerge por primera vez bajo los auspicios de la libertad como magistralmente el legislador ateniense Solón dijo: “El pueblo se gobierna con normas preestablecidas” y luego Pericles: “La ley no debe afectar a un solo individuo sino a todos y la decisión del legislador no es particular sino general y previsora; la libertad no nos hace hombres sin ley”.
Pero la libertad no puede sostenerse en el tiempo sin el irrestricto respeto al orden establecido en la letra y el espíritu de la Constitución. La libertad sin ese orden degenera en libertinaje porque carece de responsabilidad; y la democracia cae presa del populismo y la demagogia.
De ahí que fue en Roma, durante la República, que la libertad y el constitucionalismo se conjugaron para hacer posible el progreso material y cultural, como en efecto en una parte de las Leyes de las Doce Tablas se lee: “No se aprobará privilegio o estatuto alguno a favor de personas particulares, lo cual sería un perjuicio de otros y contrario a la ley fundamental”.
El orden constitucional define en su letra y espíritu hasta dónde puede avanzar el poder de los gobiernos, esto es, qué harán y qué no harán los poderes públicos con sus ocasionales gobernantes y de ese modo se convierte en una protección indispensable contra todo intento de despotismo, sea en las monarquías o en las mismas democracias.
En el Paraguay, la consigna de "Libertad y buen gobierno" iluminó la Revolución Comunera durante la Colonia y luego a los próceres de nuestra Independencia, en particular a Fernando De la Mora; una consigna permanentemente destruida por cuanto autoritario arrebató a los paraguayos de labrar sus propios destinos y felicidad. No necesitamos repetir los errores del pasado. La Constitución se hizo para protegernos de los gobiernos.

No comments:

Post a Comment