Sunday, January 1, 2017

CONVERSACIONES CON EL TIO GILBERTO XVI



REFLEXIONES LIBERTARIAS
Ricardo Valenzuela
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Al terminar la lectura del documento me siento profundamente conmovido, pero al mismo tiempo totalmente confundido. Don Gilberto con esa gran sensibilidad que portaba se da cuenta y me pregunta: ¿Qué causa esa confusión que veo en tu cara? Pues no entiendo, le respondo, hemos estado hablando de la gran conciencia liberal de todos los líderes de la revolución y su lucha por la libertad, pero en este documento, al final describes a Madero como socialista y luego, afirmas que su socialismo era tal que no aceptaba mas dictaduras que la de la ley, siendo que en los países socialistas como los de la Unión Soviética, la ley es el instrumento que utilizan para proteger sus dictaduras….no entiendo.


Buena observación me revira. Primero, tienes que darte cuenta de que, nos saltamos la historia de 1929 cuando el Plan Hermosillo, hasta 1946 que es cuando produje este documento. Si le respondo, pero, ¿eso que tiene que ver? Todo, me revira don Gilberto. Han transcurrido más de 40 años desde el Plan Hermosillo y el mundo ha cambiado de forma drástica. En el mismo año de 1929, es cuando se inicia la gran depresión de los EU que luego se convirtiera en un fenómeno mundial. Los enemigos del liberalismo, de inmediato le colgaron la culpa de esa devastación y en algo tenían razón puesto que, Hoover ya como presidente de los EU, si no la provocaba, sí la fomentaba con una serie de medidas anti liberales.

El concepto de socialismo manejado en los años 40, no es igual al que se maneja hoy dia. Aquel era un liberalismo social a través del cual se buscaba armonizar los derechos individuales con los derechos sociales, es decir, un liberalismo pero con reglas para que los grandotes no se llevaran todos los dulces de la piñata. Era un concepto tratando de divorciarse del liberalismo que se había desprestigiado con la gran depresión. Pero mira, me dice ahora, te lo dejo de tarea para la semana entrante y lo discutimos. Investiga que fue lo que ocurrió en la Gran Depresión de 1929 y sus consecuencias, luego lo ligamos con nuestra rebelión en Sonora y mis conceptos expresados acerca del pensamiento y la filosofía de Francisco I. Madero.

Mis conversaciones con don Gilberto entraban en una etapa sumamente interesante y, ahora me preparaba para investigar que era realmente lo que había provocado la famosa Gran Depresión de 1929. Como en el TEC me habían quedado pendientes dos clases para recibir también mi título de Licenciado en Economia, me había inscrito en la facultad de la UNAM para que se me acreditaran y luego el TEC revalidándomelas, me permitiera ya recibirme de economista. Sin embargo, eran los años 70 y la facultad de economía de la UNAM era un capullo de marxismo y desde el primer dia de mi asistencia, me daba cuenta de que nada bueno extraería de ello, por lo cual, preferí inscribirme en la maestría de administración, en donde el Profesor encargado de las clases de economía—un despistado argentino liberal—me sería de gran ayuda en mi búsqueda e inclusive sería él quien me convenciera de regresar el TEC para recibir mi título de economista.

El desplome de Wall Street de Octubre de 1929, y la gran depresión que le siguiera, permanecen como uno de los grandes misterios de la historia económica del mundo. Los EU durante los años 20 permanecía siendo una economía laissez—faire en la cual, los hombres de negocios tenían total libertad para llevar a cabo sus propios arreglos y los trabajadores eran libres para negociar sus salarios de acuerdo con los dictados del mercado. Pero esta economía autorregulada cargaba ya una peligrosa amenaza. Las industrias americanas estaban protegidas de la competencia extranjera a base de altas tarifas. El presidente Wilson había iniciado un encomiable esfuerzo para eliminarlas pero los republicanos que le siguieron: Harding, Coolige y Hoover no le dieron seguimiento a sus gestiones.

Los actos legislativos Fordney—McCumber de 1922, y el mas grave, Smoot—Hawley de 1930, el cual Hoover se negó a vetar, fueron golpes devastadores al comercio mundial y por lo mismo, golpes igual de graves y devastadores para la economía de los EU. Es un hecho el que los presidentes de la época—todos republicanos—y el liderazgo del congreso, fallaron miserablemente al no atreverse para enfrentar a la Federación Nacional de Manufactureros, a la Federación Americana del Trabajo, a las presiones de poderosos grupos con intereses muy particulares, y sobre todo, las presiones de los estados industriales y ante ese panorama, la filosofía de libertad de mercados que supuestamente ellos promovían, fue estacionada e inmovilizada.

Los EU acompañados por Inglaterra la otra gran potencia financiera e industrial, durante los años 20 se dedicaban a tratar de mantener un mundo “próspero” inflando el inventario internacional de dinero ya contaminados por las ideas de quien luego fijaría la estrategia económica del planeta entero durante la segunda parte del siglo; Keynes. Esto era posible debido a la creación en los EU de algo que nacía en secreto, sin un acuerdo legislativo y sin control. Inclusive, sin el conocimiento del público o de la comunidad de negocios: El Fondo de la Reserva Federal. De esta forma el crédito que en Junio de 1921 era de 45 billones de dólares, para Julio de 1929 era ya de 75 billones de dólares, un 70% de expansión en 8 años.

Este manejo deliberado para inflar el crédito se aplicaba no solo de forma domestica en los EU sino a nivel internacional. Los EU demandaban ahora de sus aliados el repago de los prestamos de guerra, pero al mismo tiempo promovían a gobiernos y negocios internacionales a “levantar” capital en Nueva York con el gancho de su politica de dinero barato y su interferencia en el mercado mundial de bonos. Los líderes americanos en esos momentos, abandonaban formalmente su filosofía Laissez—faire de libre comercio y monedas fuertes para tomar la ruta suave de altas tarifas e inflación. Las industrias protegidas por esas altas tarifas, los exportadores subsidiados, y los banqueros flotando los bonos fueron los grandes beneficiados. Pero los grandes perdedores sería el pueblo americano como un todo cuando les negaban los competitivos precios de productos importados, luego sufrirían de una incontrolable inflación, y finalmente se convertían en las victimas de la devastación total.

La inspiración que provocaba esta masacre era el libro de Keynes; Trac on Monetary Reform publicado en 1923. El gran mito emergente en los años entre las dos guerras, era el que Laissez—faire había provocado la tragedia y el salvador era precisamente Keynes quien se convertía en el mas entusiasta promotor de la interferencia gubernamental, para salvar el mundo ante la anarquía del capitalismo. Los implementadotes de esta nueva politica serían Benjamín Strong, gobernador del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, y Montague Norman, gobernador del Banco de Inglaterra, ambos adoradores de Keynes. Como era clásico las políticas de Keynes en el corto plazo daban la apariencia de funcionar, tal vez por ello cuando alguien lo cuestionaba, el afirmaba; en el largo plazo todos estaremos muertos.

Cuando Hoover asume la presidencia en 1929, el mecanismo de la debacle de Wall Street estaba ya listo. Cuando la magnitud de la crisis hirviendo se identificaba con claridad, Mellon Secretario del Tesoro recomendó abandonar las políticas intrusivas y regresar al laissez—faire para que el mercado se depurara estilo Shumpeter. Pero Hoover no seguiría el consejo y ordenaba continuar con la inflación del crédito. El FED agregaba más de 300 millones en Octubre de 1929. La Gran Depresión se iniciaba.

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