Thursday, December 22, 2016

Riqueza, banca e instituciones (II)



“A MEDIDA QUE LOS MERCADOS ARMADOS DE TECNOLOGÍA AVANZAN, SU CREATIVA DESTRUCCIÓN DESACTIVARÁ LOS BRAZOS MÁS FUERTES DEL VIEJO ESTABLISHMENT; LA MAFIOSA RELACIÓN ENTRE BANQUEROS Y GOBIERNO, BANQUEROS Y EMPRESARIOS ESTATISTAS, BANQUEROS Y SUS CONGLOMERADOS DE EMPRESAS NACIDAS A LA SOMBRA DE ESE CRONISMO.”



RICARDO VALENZUELA
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Uno de los pilares de economías vibrantes y actor estrella en la creación de riqueza, debe ser un sistema bancario sano y profesional. Para que ese fenómeno suceda, debe existir un marco jurídico y macro económico que promueva su desarrollo.
Las cuatro piedras en el cuello de los países ya enumeradas, han sido la camisa de fuerza del sector financiero. Si los derechos de propiedad son nebulosos, los demandantes de crédito no tienen garantías para allegarse capital. Si los contratos no son respetados, los bancos prestan sólo a individuos y empresas que confían pagarán pero por razones ajenas a una obligación contractual. 



Esto ha desembocado en el llamado “círculo exclusivo de préstamos” sirviendo a los dueños de los bancos, gobierno y a los políticamente conectados. La búsqueda de rentas y subsidios al riesgo produce un sector de usuarios de crédito protegidos que los bancos abrazan para evitar problemas.
Una situación aun más grave emerge cuando los bancos son capturados por empresarios estatistas para usarlos como medio de canalizar subsidios gubernamentales a sus otras empresas. Los banqueros pueden recibir depósitos a intereses bajos y hacer préstamos a firmas a tipos más altos, o simplemente préstamos a sus negocios a tipos risibles transfiriendo las ganancias del banco a esas empresas.
Producto de las liberaciones en época reciente, se ha fortalecido el fatal capitalismo crony. Los gobiernos hacen mucho más que ofrecer monopolios a los banqueros favorecidos. Los equipan con garantías sobre los depósitos, lo que permite a los bancos recibirlos sin riesgo y a tipos de interés no acorde a la salud del banco. Este es un costoso camino de canalizar recursos puesto que el subsidio se incrementa al ritmo que la salud del banco se deteriora.
Los bancos que son prudentes cuando su situación es saludable, al iniciar la ruta de la insolvencia se convierten en kamikazes doblando sus apuestas en un “va mi resto.” Bancos ya desahuciados continúan recibiendo depósitos “garantizados” y proceden a usar estrategias de resurrección apostando todo o nada—que provocan el sistema arrecie su caída libre (México 1994 y Asia 1996). La crisis de 1995 en México levantó las faldas a un sistema condenado a morir desde su renacimiento. 
Este manejo irresponsable ha producido graves problemas cuando bancos colapsan. Sin embargo, en épocas recientes hemos atestiguado un nuevo fenómeno. Tradicionalmente estos colapsos nunca averiaban países en más de un 3% de su PIB. En los últimos 20 años hemos observado masacres produciendo pérdidas de más del 10% de su PIB y tenemos casos en los cuales han superado el 20%. La lista la conforman nuestro México, Tailandia, Indonesia, Corea y Japón. Los EU ya caminan ese laberinto.
En regiones feudales del mundo (Libia, Egipto, Venezuela), la riqueza de las elites es insultante en relación al valor de sus sistemas financieros. Eso ha permitido que acaparen los bancos y la influencia política que los acompaña. Controlan también conglomerados de otros negocios usando los bancos como sus cajas chicas. Estos grupos coexisten en una enfermiza relación con los gobiernos ayudando a los políticos para mantenerlos en el poder, a cambio de favoritismo y proteccionismo de la pandilla.
El caso de México es especial. Es muy interesante el analizar las verdaderas causas de la expropiación bancaria de López Portillo. Fue simplemente una reacción irresponsable en contra del mercado de un hombre intoxicado de poder en un país sin instituciones. Los bancos eran sólo el conducto de los mercados para exponer su desacuerdo con el Presidente. La expropiación de la banca es un gran ejemplo de la falta de herramientas que protejan a los actores económicos contra esas arbitrariedades. 
Ahora, el gran problema de la liberación del sistema bancario en México, es que fue liberación del bandidaje pues las utilidades fueron para los banqueros y las pérdidas para los causantes. El economista, Carlos Díaz Alejandro, escribió un ensayo titulado “Adiós a la represión financiera, Bienvenida la crisis bancaria.” Díaz previó el final del control estatal de los bancos como preludio de una nueva economía con etiqueta de un moderno feudalismo, no un verdadero sistema de competencia y promoción del desarrollo.
A medida que los mercados armados de tecnología avanzan, su creativa destrucción desactivará los brazos más fuertes del viejo establishment; la mafiosa relación entre banqueros y gobierno, banqueros y empresarios estatistas, banqueros y sus conglomerados de empresas nacidas a la sombra de ese cronismo.
Los bancos entonces tendrán que operar acorde a las señales del mercado y no de los acuerdos que siempre los han controlado. Su comportamiento empezará a ser regido por la información que proporciona el mercado de riesgo y la competencia. Los mercados no esconden información o dejan de actuar por miedo de ser despedidos, demandados o asesinados, tampoco pueden ser sobornados ni amenazados para permanecer en silencio.
Pero tenemos un problema. México permanece entre los países que no ofrecen el cuadro de libertad económica para convertirlo en imán para las inversiones, donde los bancos pueden ampliar sus formas de operación. Igualmente continúa sin ofrecer ese marco legal que proteja derechos de propiedad, el cumplimiento expedito de los contratos sin que las demandas de pago naveguen eternamente en ese mar de la burocracia y corrupción. La violencia que azota a México tarde o temprano se resolverá, pero los bancos e inversionistas internacionales jamás buscarán nido en México sin ese marco legal de libertad y protección.
La gran alternativa para nuestro país es el establecimiento de ciudades libres en donde el marco legal funciona, al igual que en Dubái o Singapur, a base de acuerdos internacionales de arbitraje. Es decir, oasis de libertad y estado de derecho en medio del caos que representan países como Venezuela. Hugo Chávez trató de expropiar a Cemex pero, bajo acuerdos internacionales de arbitraje, sin tener que acudir al corrupto sistema legal venezolano le ha ganado la batalla al tirano sentando un precedente realmente interesante. Ahora Chávez debe regresar lo expropiado y si no lo hace, Cemex puede embargar los activos de Venezuela en cualquier parte del mundo.
Sabemos que es prácticamente imposible transformar el país como un todo. Pero podemos hacerlo construyendo oasis de libertad y estado de derecho que sirvan como ejemplo para el resto. ¿Por qué no sembrar varios Singapur en la geografía nacional? Singapur, de ser el burdel del oriente, se convirtió en un centro financiero internacional a la altura de Londres y Nueva York ¿Imposible? Si los mexicanos no somos capaces de soñar y, sobre todo, hacer sueños realidades, pues mejor le entregamos el país al narco.
• Prosperidad • Bancos • Riesgo moral

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