Saturday, December 3, 2016

La guerra de divisas (II)



“MIENTRAS EL MUNDO TIEMBLA ANTE LA AMENAZA DEL TERRORISMO INTERNACIONAL, UNA GUERRA AÚN MÁS IMPORTANTE SE LIBRA EN UN CAMPO DE BATALLA MUY PARTICULAR; EN LAS OFICINAS DE LOS BANCOS CENTRALES DE LOS PAÍSES MÁS PODEROSOS DEL PLANETA.”

RICARDO VALENZUELA
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Hace algunos años fui invitado para dar una charla a un grupo de ejecutivos en la ciudad de Guadalajara. La noche anterior al evento, tuve un altercado con un exitoso industrial quien se quejaba de la fortaleza del peso y, con agresividad, exigía una devaluación que reflejara mejor la situación de la economía. Al día siguiente en una conferencia de prensa, un conocido analista financiero me afirmaba: “Estábamos mil veces mejor cuando en México había inflación.”




Mientras el mundo tiembla ante la amenaza del terrorismo internacional, una guerra aún más importante se libra en un campo de batalla muy particular; en las oficinas de los bancos centrales de los países más poderosos del planeta y, sobre todo, en las de los grandes especuladores. Mientras los nacionalistas intelectuales se ofenden por la presencia de la DEA en nuestro país, otro feroz ataque nos aguarda en la penumbra.
Alguien sugería cambiar el nombre a los EU y bautizarlo como "Los Estados Unidos del FED,” para de esa forma realmente señalar quién porta el bastón de mando en ese país y, para ese caso, en el mundo entero. Los bancos centrales han sido ese poder omnipotente que decide vida y futuro de los pueblos. Desde los años 70 luego de que Nixon destruyera los acuerdos de Bretton Woods, las monedas han mantenido una conducta que una bacanal de cosacos borrachos luciría como primera comunión.
En cierta ocasión durante los años 90, los Ministros de Finanzas del grupo de los 7 países desarrollados del mundo se reunían con cierta urgencia en Boca Ratón, Florida, ante la nueva locura visceral en el comportamiento de las monedas del mundo. Al final de tan especial convocatoria, emitían un comunicado expresando su compromiso para que, “los tipos de cambio reflejen las verdaderas condiciones de las economías de los países.” Pero he ahí el problema, los tipos de cambio, en lugar de reflejar los fundamentos, son eso; uno de los fundamentos.
Si la idea de que sólidos fundamentos económicos producen monedas fuertes, como lo predicaba Clinton, era entonces realmente confuso el que, años después, la administración de Bush aceptara un largo periodo de gran debilidad del dólar. Los fundamentos de la economía eran mucho más sólidos en aquellos momentos que en el año 2000. Hoy día el panorama es aún más confuso, es casi imposible explicarlo ante el comportamiento del dólar en esteroides.
Se solía afirmar el que Súper Alan Greenspan tenía el poder de mover las monedas y los mercados del mundo… no más. Afirman algunos expertos el que, ese bastón de mando había sido transferido a Europa.
Por esos días Trinchet, presidente del BCE en esa era, simplemente expresaba el que los movimientos de las diferentes monedas no deberían ser tan brutales y, magia, el dólar inició su escalada, el euro su derrumbe, el oro caía en tremenda espiral. ¡Eso es realmente poder! La gran preocupación es ahora el que las mágicas palabras para mover esos mercados, no emergieron de la boca de Súper Alan, entonces, ¿el futuro del dólar ahora está en manos de los hostiles extranjeros?  O ¿será que las economías mundiales presentan una horrorosa fisonomía y todo mundo se refugia en el dólar?
Los exportadores americanos ante la debilidad del dólar afirmaban; “just fine”. Pero el confundir el just fine con la inhabilidad de los EU de hacer algo al respecto, ¡cuidado! Ciertamente no fue just fine cuando el petróleo iniciaba una escalada y la OPEP amenazaba con cambiar a euros como ya lo hacía Rusia. Definitivamente no es just fine cuando China inunda los EU con sus productos utilizando su estrategia de clavar su moneda al dólar barato, obviamente sin importar qué tanto más se hunde.
¿Bienvenidos al Nuevo Orden Mundial de David Rockefeller? Cuando menos así luce el panorama. Además de la transferencia del poder monetario a una desconocida fuerza, otro pase de estafeta se realiza en estos momentos. Las riendas del poder se transfieren de la arena de los “mordelones” (políticos) a los generadores de las mordidas… los moradores de las salas de Consejo de las grandes corporaciones, bancos internacionales, bancos centrales… y especuladores como Soros.
¡Y de nuevo magia. China devalúa su moneda y el mundo tiembla! ¡Pero, no tan rápido! El mundo se convierte en una mesa de póquer en la cual, tahúres profesionales se sientan para blandir sus apuestas en sofisticados esquemas que ni el Cincinnati Kid entendería. De enero del 2002, cuando el dólar iniciaba su espiral, hasta el pasado mes de octubre, las reservas internacionales del mundo se incrementaron en cerca de 2 trillones de dólares. De ello, los países asiáticos acumularon más de 1 trillón. Japón y China son los bárbaros monetarios internacionales.
Los europeos se babeaban con la fortaleza de su EURO y, al año siguiente, con euforia pronosticaban un crecimiento de su PIB de 1.2%. Pero con horripilante sorpresa se daban cuenta de que, luego del “va mi resto” de China, el resultado fue un raquítico 0.2%. La estrategia de los asiáticos es subvaluar sus monedas, intervenciones en sus mercados monetarios, delicados controles de capital, acumulación de reservas, promoción de su crecimiento a base de exportaciones.
Pero el manejo monetario de dichos países cada vez más se asemeja a una poderosa sociedad con los EU en la cual, la acumulación de sus reservas se invierten en obligaciones americanas que al momento representa el 4% del PIB mundial. Ello ha permitido a los EU el disfrutar de la famosa ecuación: “Guns and butter.” Por ese motivo, los americanos prefieren sociedades con la nueva "China liberal" que lidiar con el congreso mexicano. "Cuando menos así era."
Hace unos años, después de leer el libro; “El Bazar Mundial,” decidí iniciar mi pequeño fondo de inversión personal y probar fortuna en ese mercado de monedas libre de las garras de gobiernos. En estos momentos puedo afirmar que es el mejor negocio que he realizado en mi vida. Especulando, sin crear nada, comprando y vendiendo algo que no tengo, desde una computadora he logrado rendimientos que a veces me parecen fantasía. Ese mercado representa 3 trillones de dólares diarios de los que, 80% es eso; especulación.
En el Inter, los árabes Sauditas consideran la posibilidad de vender su petróleo exigiendo oro en lugar de dólares. El precio del barril ha llegado a menos de $40 dólares cuando China prepara su nueva carga en los mercados… who knows. Tal vez los agricultores de Sinaloa debieran hacer lo mismo.
¿Confuso? ¿Amenazante? Tal vez por ello los arquitectos del proyecto del “Estado Libre” que ya construye sus cimientos en el estado de New Hampshire, EU, iniciaron legislación para establecer su propia moneda regresando al uso del oro y la plata. Ellos sí recuerdan muy claramente la frase de Rothschilds: “Denme el control de la moneda, y no me importa quién haga las leyes.” Para desgracia de México, el manejo de las finanzas ha regresado a Los Pinos y el dólar arriba de los 17 pesos. ¿Quién da más?
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